Podría decirse que para desarrollar esta técnica nos inspiramos (humildemente) en la antigua técnica de grisalla, con que se realizaban los vitrales. De allí su nombre. La adaptamos y simplificamos para poder realizarla con nuestros esmaltes. Es básicamente un esgrafiado a pincel y queda muy bonita a trasluz. El primer paso es delinear el motivo que queremos esmaltar. Lo podemos realizar si es oscuro mejor, como Oliva, Chocolate, Francia, Sombra o, como en este caso, Carbón,